El ladrón cree que todos son de su condición. Frase usada por millones de personas en millones de contextos y nuevamente acá me sirve para ilustrar la cobarde actitud de cierto funcionario de la Municipalidad de Salta, con banca del propio intendente Gustavo Sáenz.
Este funcionario, secretario de Gobierno, de nombre Ricardo y apellido Villada, tiene serios problemas de incontinencia verbal y no tuvo mejor idea que traspasar todo límite político hacia lo personal lanzando agresiones públicas sobre mi persona, lo que dijo (aplaudido por algunos y criticado por otros) básicamente es que soy un miserable porque me alegro de las desgracias de las personas que sufren con las inundaciones en Salta.
Ya aclaré que no me alegro, no debiera aclarar a las ofensivas declaraciones de este funcionario que las hace públicamente y desde el cargo de poder que ostenta y con la gravedad institucional que ello implica, no importa, lo aclaro de nuevo, no, no me alegro y pienso, quizás, que lo de miserable es sólo la condición que él refleja siempre, porque mide todo en términos político electorales y que yo haya publicado una serie de videos de las inundaciones en TODA la capital salteña le hace pensar que busco un rédito político, no, él lo busca, siempre, en todo lo que hace, o deja de hacer, y con su ofensa busca eso, un rédito, que el jefe lo aplauda y se le hinche el pecho por tener un funcionario tan valiente que está dispuesto a no pensar y hablar con vehemencia en contra de cualquiera que ose criticar su endeble gestión, una gestión que dicho sea de paso tiene fisuras en donde sea que se toque, pero de esas fisuras me iré dedicando más adelante.
Bah, quizás no busca la palmada en su espalda de un orgulloso jefe, sino la aceptación pública, la que no tuvo en las últimas elecciones, donde no le alcanzó para poder sentarse en el recinto de la Legislatura Provincial; o quizás lo que busca es seguir al pie de la letra alguna estrategia oficial, porque ellos, como el kirchnerismo y el macrismo, basan su gestión en tener siempre un enemigo, porque para él, evidentemente, soy el enemigo, pero se equivoca, no soy enemigo de él ni de nadie, hablo por y mi crítica es siempre política, no personal, como la de él, no importa, cree que soy el enemigo y me ataca, pero gracias, porque en la política los enemigos son poderosos, nadie quiere andar volando bajito, entonces Villada me cree poderoso, sino no me hubiese atacado, entonces mis armas son estas, las únicas que tengo, mis redes sociales y mi pluma, y acá voy, con mis armas, no a atacar, ni a defenderme, sino a mostrarle cuán miserable es al no tener la capacidad ni la humildad de reconocer sus errores.
De qué errores hablo? De los de una gestión que comenzó diciendo que Salta ya no se iba a inundar y le asignaron montos diferentes, siempre uno más caro que el otro, a las obras que estaban haciendo, que no funcionarios, entonces comenzaron a decir que no es que no nos íbamos a inundar, sino que la idea era mitigar las inundaciones, bueno, tampoco anduvo, entonces arrancaron de nuevo con la idea de que ahora nos desinundamos más rápido y qué paso? Nada, nos seguimos inundando, y yo no me alegro, al contrario, me entristece profundamente que la gente se inunde, porque conozco la desesperación de esa gente, y me entristece, y enfurece, la mentira, la de ellos, de los funcionarios que arrancaron diciendo que no nos íbamos a inundar más y al final estamos en las mismas que siempre.
A propósito de las promesas, las obras y demás, me llegó este video:
Lindo compilado, agradezco a quien tenga ese archivo y creatividad, ambas cosas de las que yo carezco.
Y hablando de mis armas, de mis redes, en ellas publiqué videos de la noche del jueves pasados, dos, donde mostraba diferentes zonas inundadas, pero el viernes hubo otros videos, donde muestro parte de la no gestión municipal, dos muestras (vendrán otras) en dos calles: Mendoza al 1900 y Urquiza al 900, en esta última muestro una calle llena de pozos, destrozada, una cuadra donde no se puede estacionar y está llena de vehículos, donde las veredas están rotas y los cables colgando de lado a lado parecen una tela de arañas, una sola cuadra en la que la gestión Municipal muestra su ausencia.
Pero hay más, de otros lugares, como lo que contó Juan Herrera, a quien no conozco
Pero no alcanza con lo que cuenta, hay que verlo, por eso se los muestro, sin alegría, sin miseria, para que noten que no podemos considerar como normal ni justificable vivir como vivimos, con las calles rotas al extremo, por ejemplo.
Las fotos que siguen son de la esquina de Mendoza y General Paz, donde antes no se inundaban, como cuenta Juan, que vive allí, y esas fotos de unas 3 horas después de la tormenta del jueves 4 de abril pasado.
Peor a veces no alcanza con las fotos, también hay video, de la misma esquina
Después del episodio de Villada me llegaron mensajes de solidaridad, públicos y privado, a quienes agradezco, también me recomendaron que vaya a la justicia, no me interesa perder el tiempo, aunque para armar este posteo haya tenido que resignar tiempo con mi familia, lo cual me fastidia porque no me sobra tiempo, como no me sobra para responder a las cuentas de buchones y adoradores a sueldo que mandan a agredir en las redes sociales. Me dijeron que exija un pedido de disculpas públicas por parte del funcionario, no lo tengo que exigir yo, debe nacer de él si es que es un hombre de bien y con alguna capacidad de autocrítica, pero no creo que lo haga, porque la soberbia que te da el pony del cargo le puede más.
Pero bueno, Villada cruzó los límites, yo no, mis criticas siempre serán a la gestión, nunca personales, no tengo nada personal con nadie, y se muchas cosas personales de muchos, pero no las uso, no las cuento, no me importan, no soy como ellos.
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Este funcionario, secretario de Gobierno, de nombre Ricardo y apellido Villada, tiene serios problemas de incontinencia verbal y no tuvo mejor idea que traspasar todo límite político hacia lo personal lanzando agresiones públicas sobre mi persona, lo que dijo (aplaudido por algunos y criticado por otros) básicamente es que soy un miserable porque me alegro de las desgracias de las personas que sufren con las inundaciones en Salta.
Ya aclaré que no me alegro, no debiera aclarar a las ofensivas declaraciones de este funcionario que las hace públicamente y desde el cargo de poder que ostenta y con la gravedad institucional que ello implica, no importa, lo aclaro de nuevo, no, no me alegro y pienso, quizás, que lo de miserable es sólo la condición que él refleja siempre, porque mide todo en términos político electorales y que yo haya publicado una serie de videos de las inundaciones en TODA la capital salteña le hace pensar que busco un rédito político, no, él lo busca, siempre, en todo lo que hace, o deja de hacer, y con su ofensa busca eso, un rédito, que el jefe lo aplauda y se le hinche el pecho por tener un funcionario tan valiente que está dispuesto a no pensar y hablar con vehemencia en contra de cualquiera que ose criticar su endeble gestión, una gestión que dicho sea de paso tiene fisuras en donde sea que se toque, pero de esas fisuras me iré dedicando más adelante.
Bah, quizás no busca la palmada en su espalda de un orgulloso jefe, sino la aceptación pública, la que no tuvo en las últimas elecciones, donde no le alcanzó para poder sentarse en el recinto de la Legislatura Provincial; o quizás lo que busca es seguir al pie de la letra alguna estrategia oficial, porque ellos, como el kirchnerismo y el macrismo, basan su gestión en tener siempre un enemigo, porque para él, evidentemente, soy el enemigo, pero se equivoca, no soy enemigo de él ni de nadie, hablo por y mi crítica es siempre política, no personal, como la de él, no importa, cree que soy el enemigo y me ataca, pero gracias, porque en la política los enemigos son poderosos, nadie quiere andar volando bajito, entonces Villada me cree poderoso, sino no me hubiese atacado, entonces mis armas son estas, las únicas que tengo, mis redes sociales y mi pluma, y acá voy, con mis armas, no a atacar, ni a defenderme, sino a mostrarle cuán miserable es al no tener la capacidad ni la humildad de reconocer sus errores.
De qué errores hablo? De los de una gestión que comenzó diciendo que Salta ya no se iba a inundar y le asignaron montos diferentes, siempre uno más caro que el otro, a las obras que estaban haciendo, que no funcionarios, entonces comenzaron a decir que no es que no nos íbamos a inundar, sino que la idea era mitigar las inundaciones, bueno, tampoco anduvo, entonces arrancaron de nuevo con la idea de que ahora nos desinundamos más rápido y qué paso? Nada, nos seguimos inundando, y yo no me alegro, al contrario, me entristece profundamente que la gente se inunde, porque conozco la desesperación de esa gente, y me entristece, y enfurece, la mentira, la de ellos, de los funcionarios que arrancaron diciendo que no nos íbamos a inundar más y al final estamos en las mismas que siempre.
A propósito de las promesas, las obras y demás, me llegó este video:
Lindo compilado, agradezco a quien tenga ese archivo y creatividad, ambas cosas de las que yo carezco.
Y hablando de mis armas, de mis redes, en ellas publiqué videos de la noche del jueves pasados, dos, donde mostraba diferentes zonas inundadas, pero el viernes hubo otros videos, donde muestro parte de la no gestión municipal, dos muestras (vendrán otras) en dos calles: Mendoza al 1900 y Urquiza al 900, en esta última muestro una calle llena de pozos, destrozada, una cuadra donde no se puede estacionar y está llena de vehículos, donde las veredas están rotas y los cables colgando de lado a lado parecen una tela de arañas, una sola cuadra en la que la gestión Municipal muestra su ausencia.
Pero hay más, de otros lugares, como lo que contó Juan Herrera, a quien no conozco
Pero no alcanza con lo que cuenta, hay que verlo, por eso se los muestro, sin alegría, sin miseria, para que noten que no podemos considerar como normal ni justificable vivir como vivimos, con las calles rotas al extremo, por ejemplo.
Las fotos que siguen son de la esquina de Mendoza y General Paz, donde antes no se inundaban, como cuenta Juan, que vive allí, y esas fotos de unas 3 horas después de la tormenta del jueves 4 de abril pasado.
Peor a veces no alcanza con las fotos, también hay video, de la misma esquina
Después del episodio de Villada me llegaron mensajes de solidaridad, públicos y privado, a quienes agradezco, también me recomendaron que vaya a la justicia, no me interesa perder el tiempo, aunque para armar este posteo haya tenido que resignar tiempo con mi familia, lo cual me fastidia porque no me sobra tiempo, como no me sobra para responder a las cuentas de buchones y adoradores a sueldo que mandan a agredir en las redes sociales. Me dijeron que exija un pedido de disculpas públicas por parte del funcionario, no lo tengo que exigir yo, debe nacer de él si es que es un hombre de bien y con alguna capacidad de autocrítica, pero no creo que lo haga, porque la soberbia que te da el pony del cargo le puede más.
Pero bueno, Villada cruzó los límites, yo no, mis criticas siempre serán a la gestión, nunca personales, no tengo nada personal con nadie, y se muchas cosas personales de muchos, pero no las uso, no las cuento, no me importan, no soy como ellos.










